NO DOY PODER
Hoy es mi día, no voy a perderlo por tontas creencias de enfermedad o escasez. No doy poder alguno al mal, aunque venga a mí, no puede tocarme. Todo mal, situación difícil o momento crítico, no tiene el suficiente poder para dañarme o hacerme sufrir. Por el contrario, es una bendición, porque aprendo a superarme y salir avante ante lo aparentemente oscuro.
En mi vida ya no hay fracasos o derrotas, sólo experiencias que me indican cómo mejorar o cómo superar con la fuerza del espíritu todo momento. Realmente cada instante es una bendición.
aprendido con el tiempo que “no hay mal que por bien no venga". La dureza del tiempo, la incomprensión de los míos o los problemas creados por mi ignorancia o pesimismo se convierten en mis mejores maestros. Crezco, me fortalezco y me hago más sabio con los años.
No doy poder al mal, porque sé que salgo siempre triunfante, pues sé con certeza que SIEMPRE DIOS ESTA CONMIGO.
Sé que al vencer el temor al mal, al doblegar la oscuridad en nombre de Dios, al enfrentar el sufrimiento con alegría, mi vida cambia y todo se hace más fácil, saludable y próspero.
Hoy y siempre aprenderé sólo a dar poder al Bien, al Amor, a la Libertad , a la Salud y a la Provisión. EL UNICO PODER QUE RECONOZCO ES EL DE LA MAGNA PRESENCIA DE DIOS.
Gracias Padre Eterno, por Tus Cuidados, Amor y Bendición.
Esperancita gracias por compartir este mensaje tan lindo.
ResponderEliminarPaula Clavijo
Escribe siempre cosas muy lindas a Dios.
ResponderEliminarSe aprende mucho de ti.
Melba Tole
tus palabras me recuerdan al maestro cuando, caminaba en el desierto,
ResponderEliminardecía: las palabras de los hombres son como, golpes de espada,
mas la lengua de los sabios es medicina,
tus palabras son balsámo sobre las heridas,
rubén darío